Propuesta de desplegamiento y validación de la competencia digital metodológica en los grados de educación (2017 ARMIF 00016)

Entidad financiadora: 
Generalitat de Catalunya. Programa MIF
Duración: 
De Junio 2018 hasta Diciembre 2019
Resumen: 

En la sociedad de los comienzos del siglo XXI, caracterizada como sociedad del conocimiento, la institución escolar no puede permanecer ajena a los ritmos del cambio actual, por lo que la innovación constituye una de sus principales y prioritarias tareas. Y es obvio que uno de los cambios e innovaciones más profundos que hemos experimentado en estos últimos años ha venido de la mano de las tecnologías digitales. Por lo tanto, la escuela, si lo que quiere es preparar para la vida real a corto, medio y largo plazo, no puede quedar al margen del ecosistema informacional actual: los medios digitales son decisivos al respecto y son ya una parte indisociable de esta vida, aunque sea bastante probable que suelan aparecer implicaciones donde la tecnología parezca una simple cuestión de moda o bien una exigencia consumista. Precisamente por esta última razón, es aún más necesario conocer las herramientas digitales y hacer un uso ético, reflexivo, responsable y saludable en la escuela y en casa.

Al hilo de este argumentario, a lo largo de las últimas tres décadas, y de manera más acentuada en los últimos quince años, se ha ido configurando una nueva competencia docente. Lo ha hecho en paralelo a la expansión de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la sociedad y, sobre todo, a partir de su incorporación a la escuela. Se trata de la Competencia digital docente (CDD).

Tal y como se especifica en la Resolución ENS / 1356/2016 para la definición de la Competencia digital docente (Departamento de Enseñanza, 2016), uno de los factores que más inciden en la tarea que los maestros y profesores llevan a cabo en los centros educativos están asociados a su bagaje competencial como docentes. La competencia docente determina, en buena parte, la calidad de su acción educativa más allá de otras circunstancias -como el entorno socioeconómico, el perfil del centro, la disponibilidad de recursos, las características del alumnado, etc.- que también condicionan su actividad profesional. Como decíamos al principio, actualmente, y teniendo en cuenta que el contexto en el que se desarrolla su actividad profesional, un entorno digital ya menudo altamente tecnificado, es necesario hablar de la competencia digital del docente.

Por su parte, el año 2011 la UNESCO apuntaba unas bases en referencia a la competencia digital de los docentes, e indicaba que no es suficiente que los profesores y profesoras posean competencias TIC y sean capaces de enseñarlas a sus alumnos, sino que también deben dominar las herramientas digitales para ayudar a los alumnos a adquirir las competencias necesarias para convertirse en ciudadanos autónomos, integrados a una sociedad actual a la vez que deben desarrollar su capacidad para aprendiendo a lo largo de la vida de una manera continuada. Algunos países, preocupados por la capacitación digital de sus niños y jóvenes, se han dado cuenta de que el desarrollo de la competencia digital de los escolares implica, necesariamente, de una óptima preparación de su profesorado para poder responder a las necesidades y características de la sociedad actual. Es por eso que algunos de ellos han llevado a cabo diferentes iniciativas para asegurar que los docentes disponen de un nivel adecuado de CDD y garantizar, al mismo tiempo, que están capacitados para contribuir al desarrollo de la competencia digital de la población escolar.

El mismo interés han mostrado asociaciones profesionales y organismos internacionales de prestigio para orientar el discurso en esta misma dirección. Destacan la Internacional Society for Technology in Education (ISTE) que en 2000 publicó una primera versión de los estándares nacionales en TIC para docentes. Estándares que actualizó en 2008. Y la UNESCO que, tras una primera versión de competencias digitales docente publicada en 2008, dio a conocer en 2011 su ICT Competency Framework for Teachers.

Objetivos de la investigación

1. Mapejar1 los diferentes planes de estudio de educación de Cataluña participantes en la búsqueda para

        a. Categorizar curso en curso las dimensiones de la CDM en función a

                i. Materias y asignaturas básicas (obligatorias);

                ii. Materias y asignaturas disciplinares (didácticas);

                iii. Materias optativas;

                iv. Prácticums y TFG s

        b. Validar la parrilla resultante

2. Diseñar, crear y validar la estructura de la carpeta de aprendizaje de los estudiantes de la CDM

3. Diseñar, elaborar y validar guías de trabajo y orientaciones prácticas para el profesorado para incorporar las dimensiones de la CDM en las diferentes materias

4. Documentar y difundir por medio de un site los resultados de la investigación

5. Diseñar la estructura de formación necesaria para conseguir la acreditación en CDD (CDI + CDM)

Dotación Global: 25.000,00  €

Miembros asociados al proyecto: 

Enric Brescó (UdL), Joaquín Gairín (UAB), Juan González Martínez (UdG), Montse Guitert (UOC), Marta Marimon (UVic-UCC), Cristina Mercader (UAB), Elena Ojando (URL), Ramon Palau (URV), Miquel Àngel Prats (URL-coordinador), Joan Anton Sánchez (UB), Jordi Simon (URL)

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